El poder de la visión para alcanzar tus sueños

Por Victoria Gimeno
Si no sabes hacia donde se dirige tu barco, ningún viento te será favorable
Cartas de Séneca a Lucilio, carta LXXI

¿Por qué se alcanzan los sueños? Primero porque son realizables, segundo porque los definimos y tercero porque nos comprometemos y nos movilizamos para alcanzarlos. Todo ese camino es más corto si lo visualizamos.

La visión es un ejercicio de reflexión que te proyecta al futuro, hacia el lugar donde vas a vivir el resto de tu vida, que te ayuda a salir de tu zona de confort, y que te obliga a poner en palabras tus objetivos. El mero hecho de decirte a ti mismo a dónde quieres llegar, cuál es tu objetivo, es ya asumir un compromiso que te mueve a la acción. En ese moverte a la acción está todo lo que tú mismo sabes que te falta, lo que tienes que aprender, los recursos con que cuentas, y los lastres que tienes que soltar para conseguir tus sueños.
Visualizar el camino es la manera de llegar a un puerto. La visión, se convierte pues en una herramienta imprescindible, que nos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Los entrenadores deportivos conocen muy bien el poder de esta herramienta que se basa en ver la meta, ver como construyes tu camino, ver cómo llegas al final y como alcanzas el éxito. Ves la dureza del esfuerzo, lo que si tienes que hacer, lo que no debes hacer, ver lo que te impulsa a seguir a pesar del esfuerzo, lo que te da energía para afrontarlo. La visión se convierte en una parte más del entrenamiento de los deportistas que se puede aplicar a cualquier profesional.
Un directivo sin visión es un directivo a la deriva. Todos tenemos talento, todos podemos llegar, pero ¿por qué no lo hacemos?, algunas de las razones son:
• Falta de definición de un objetivo
• Necesidad de aprender nuevas cosas como idiomas, un curso de especialización, etc.. , pero no lo sabemos, o sabiéndolo nos da pereza
• Falta de confianza en nosotros mismos que nos incapacita para llegar a la meta
• Miedo al fracaso
• Creencias que nos limitan
• Ataduras que nos unen al presente
• Falta motivación, no tenemos algo claro por qué luchar
• El victimísmo que nos lleva a que son otros o las circunstancias los que deciden por nosotros
• La comodidad y la complacencia
• Temor al futuro

Visión
Y si ahora, tienes un objetivo y quieres conseguirlo, atrévete a hacer tu visión, se sincero y ponte en acción:
1. Pon un plazo para conseguir tu visión (te recomiendo 5 años)
2. Define tu sueño alcanzable
3. ¿Qué te falta aprender?, y , ¿qué vas a hacer para aprenderlo?
4. ¿Qué te bloquea o lastra y cómo te lo vas a quitar de encima?
5. ¿Qué te da la energía para alcanzar tu objetivo?
Y por último, cuéntaselo a alguien a quien quieras y respetes. La palabra es acción.

Coaching

¿Y por qué a éste le ascienden y a mí no?

Ana Herranz

¿os habéis encontrado alguna vez en esta situación?

Yo sí. Y es bastante frustrante. Tienes un buen curriculum, trabajas un montón, eres de los últimos en irte de la oficina, tienes la confianza de la gente, estás bien reconocido, haces un trabajo de calidad y resulta que hay una posibilidad de promoción y al que ascienden es al listillo de turno, que sabe la mitad que tú pero resulta que (a tus ojos) es un pelota, un trepa, se lleva fenomenal con los jefes y tiene un piquito de oro.
¿Por qué ocurre esto? pues normalmente no es porque el universo se haya puesto en nuestra contra, hay razones detrás que no hemos sido capaces de ver.
La principal es que ser muy bueno técnicamente sirve para eso, para ser técnico. Es decir si quieres ascender, eso solo no es suficiente.
A medida que se sube en la jerarquía, la importancia de la parte técnica desciende de forma inversamente proporcional a otras habilidades. ¿Cuáles son?:

1. Comunicación. Esta habilidad es clave. Hablar en público, presentar bien, comunicar para influenciar y persuadir. La pena es que por ejemplo en nuestro país, esta habilidad no se desarrolla, no se le da importancia ni en escuelas ni Universidades.
2. Contar y comunicar nuestros logros y lo que hacemos bien. Es decir vendernos. Tener un “discurso de venta personal”. Volvemos a lo mismo, culturalmente esto no nos gusta, sobre todo a los castellanos, yo soy de las que decían “pues si no lo ven, ellos se lo pierden”. Pues no bonita, así no vamos a ningún sitio. Si tu no te vendes los demás no lo van a hacer por ti. Esto tiene muchas derivadas; ¿por qué los italianos venden nuestro aceite como si fuera de ellos? ,¿por qué nuestro vino no es tan reconocido como el de otros países? No nos gusta vender, definitivamente.
3. Trabajar en equipo. Hoy no se entiende ningún trabajo sin el equipo. Tu trabajo siempre depende de unos de quienes recibes y otros a quienes entregas. Si sabes trabajar bien con la gente, los resultados siempre son mejores. Pero a veces todavía no lo entendemos, pensamos que todo el mérito tiene que ser nuestro y no queremos compartir. Craso error, el resultado del equipo va a ser mejor que el tuyo si lo haces solo. Con lo cual no te vas a llevar los méritos.
4. Gestionar a los superiores. A tu jefe no estés todo el día persiguiéndole para contarle tus penas. Resuelve. Presenta soluciones y alternativas, no esperes que te las resuelva él. Y además no pienses que sobrevive gracias a ti. Él tendrá problemas que tú desconoces.
Estamos hablando de habilidades que no vamos a desarrollar de un día para otro, requieren de un entrenamiento y una práctica. Diséñate un plan y ponte manos a la obra.
Y con esto no quiero decir que no haya compañeros trepas ni jefes inútiles, los hay, pero no siempre. Hazte tu auto análisis. Echando la culpa al “empedrao” y cabreándonos mucho no solucionamos nada. Toma acción. Gestiona tu carrera!

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Carreras

Si no tuvieras miedo, ¿qué harías?

Arantza Ríos

Si nos dejamos llevar por los miedos, estos pueden tener unas consecuencias muy negativas sobre nuestra carrera profesional.

Muchas veces, ante una promoción laboral, hemos escuchado el siguiente comentario: “No entiendo cómo han promocionado a este compañero y no a mí;  yo sé mucho más que él”. Es posible que esto sea cierto, pero también suele ser cierto que los buenos profesionales que además se arriesgan  y se exponen ante sus superiores, consiguen mejores resultados en su evolución profesional, que aquellos otro técnicamente brillante, pero que pasan desapercibidos. Si nuestro objetivo es progresar profesionalmente, de nada nos sirve ser muy buenos en lo que hacemos y mantenernos en el anonimato.

Por lo tanto, de ti depende, en gran medida,  tu evolución profesional.  La postura que adoptes ante el miedo será uno de los factores que  claramente va a contribuir positiva o negativamente sobre tu carrera profesional.

Cualquier miedo tiene asociado una serie de posibles efectos que se pueden producir y además,  todos ellos tienen en común que algo te pierdes cuando te dejas llevar por el miedo. Veámoslo con un ejemplo: El “miedo a no mostrarte”, puede tener como efecto “pasar desapercibido” dentro de tu empresa, y en consecuencia, lo que te estás perdiendo es “que no cuenten contigo”.

Otro ejemplo: “el miedo al cambio” podría tener como efecto “quedarte obsoleto, no avanzar” y en consecuencia lo que te estás perdiendo es “mejorar tu futuro y el de tu empresa”.

 No cabe duda que es más cómodo mantenerse en esa zona de confort, de no exposición, pero si te quedas ahí, tienes que asumir las consecuencias.

Entonces, ¿qué podemos hacer para salir de esta zona de confort? Primeramente, identificar  a qué tenemos miedo,  por qué y para qué nos  sirve; después analizar qué consecuencias este miedo puede tener en nuestro desarrollo personal y profesional y lo qué te estás perdiendo;   a continuación, reflexionar sobre qué podemos hacer para vencerlo ó minimizarlo y por último, decidir que queremos hacer con el miedo: afrontarlo y progresar o quedarnos tal y como estamos.  ¡Tú decides!

No somos responsables de tener miedo pero sí,  de permanecer en él.

Coaching

Los cinco consejos clave para un buen curriculum vitae

Por Ana Herranz

Hacer un buen curriculum pudiera parecer  sencillo pero ni es tarea fácil ni se prepara en un momento.

En España desgraciadamente nunca nos han enseñado como hacerlo ni se le ha dado gran importancia. En Estados Unidos por ejemplo existe hasta una profesión, CV Writter, una persona que te hace el curriculum, y si tiene un poco de prestigio puede cobrar hasta 500€. Parece que el tema empieza a parecer importante, ¿no?

Vamos a ver cuáles son los 5 consejos básicos que podemos aplicar:

1.- Formato.- Pensemos que la primera tarea del reclutador es reducir su pila de CVs de 100 (por poner un número) a 10. Por tanto si formalmente el CV no está bien se lo estamos poniendo muy fácil para que lo tire a la basura.

Para evitarlo es esencial que el CV cumpla con los siguientes puntos:

  •  Fácil de leer, que de un vistazo se vea lo importante. Máx 2 hojas
  •  Bien estructurado
  •   Sin errores gramaticales
  •   Si es en otro idioma tiene que estar revisado por un nativo.
  •   El contenido de cada trabajo se desarrolla con “bullet point” , no con párrafos.

2.-  No genera dudas.- No hay gaps de información,  tiene una secuencia lógica, es coherente. Evidentemente hay veces en que uno ha estado sin trabajo, pero hay que saber cómo explicarlo,  por ejemplo formándonos.

3.- Contiene lo que el reclutador busca.– Hay que intentar ir cubriendo punto a punto todos los requisitos del puesto al que se aplica. Debemos poner fácil la tarea del reclutador y que según va leyendo se vaya cerciorando de que está ante el candidato ideal.

Por supuesto, no vamos a cumplir con el 100% de los requisitos pero si hemos hecho bien nuestro trabajo previo y estamos aplicando a un puesto en el que tengo posibilidades de éxito, podemos ser capaces de adaptar nuestra experiencia a muchas de  los requisitos del puesto al que aplico.

Toda aquella información que no aporte nada al puesto al que se aplica es irrelevante y puede añadir  confusión

4.- Resalta los puntos esenciales.- Utilizando las palabras clave del puesto al que se aplica. Obviamente hay que hacer el trabajo previo de saber cuáles son esas palabras clave.

5.-Demuestra la capacidad e impacto.- No podemos caer en el error común de hacer una descripción de nuestras funciones, eso no dice al lector si somos capaces de hacer bien el trabajo o no. La única manera de demostrarlo es indicando nuestros logros

Por ejemplo, en vez de decir:

Responsable de desarrollo de nuevos clientes en Asia

Podríamos decir:

Captación de nuevos clientes en el mercado asiático consiguiendo un crecimiento de las ventas un 15% superior al objetivo

Quedaría demostrado que no solo cumplimos los objetivos sino que somos capaces de superarlos

Otro ejemplo:

Responsable grandes cuentas

        Podríamos decir:

                               Renegociación de precios con clientes estratégicos consiguiendo una subida de un 7%

Desde luego, si puedes poner eso porque lo has conseguido, eres un crack de la venta. Todo el mundo sabe que los grandes clientes no se dejan subir precios, más bien al contrario.

La capacidad se demuestra con los logros conseguidos y el impacto o la creación de valor, demostrando como nuestra gestión impacta en la cuenta de resultados. En el ejemplo de arriba el impacto está claro porque supone más ingresos para la compañía, pero hay muchos puestos que no son de ventas donde es más difícil demostrar el impacto.

Si yo tengo una responsabilidad de compras y consigo reducir precios, el impacto es claro porque estoy reduciendo costes, pero en otros puestos es más difícil.

Algo que ayuda es pensar en nuestros objetivos o nuestros KPIs . Si yo soy el responsable del Servicio de Atención Telefónica y uno de mis KPIs es la reducción del tiempo de llamada, es porque estoy aumentando la productividad. Cualquier aumento de productividad impacta en la cuenta de resultados porque supone menos horas hombre y por tanto menos coste.

De este modo, en vez de:

Responsable del Servicio de Atención telefónica

Podríamos decir:

Gestión de un equipo de 70 operadores con mejoras de productividad en el último año de un 3%

Como decía al principio, hay que invertir tiempo en preparar bien el CV, y ese tiempo es inversamente proporcional al que hayamos invertido en investigar nuestro target. Es decir si conocemos todas las claves del puesto al que quiero aplicar, el CV es solo un ejercicio de comunicación y persuasión.

Carreras