Nuestras lecturas veraniegas

Queridísima lectora/ Queridísimo lector,
Nos vamos de vacaciones hasta  septiembre, por eso no queremos dejar de  recomendarte unas lecturas que esperamos te gusten tanto como a nosotras.
Son libros muy entretenidos y fáciles de leer, el perfecto acompañamiento para estar en la playa, en el campo o la piscina. Este año también incluimos unos blogs para todos los que queráis aprovechar para estar al día en cómo mejorar vuestro desarrollo profesional, llenos de sabios consejos.
Vamos a cargar pilas y volveremos en septiembre con mucho más.
¡Gracias por seguirnos y por tu fidelidad!

Autoestima

La autoestima.

Nuestra fuerza secreta

Autor: Luis Rojas Marcos

La mejor inversión: uno mismo. Rojas Marcos analiza los factores que determinan la idea de nuestro «yo», como el papel de los genes, la infancia, los valores culturales, el lado oscuro de la autoestima y el odio a uno mismo. El autor defiende que el entender las claves de la autoestima es una inversión muy segura, ya que, ¿hay algo más determinante en nuestra vida que cómo nos sentimos con nosotros mismos?

Alta sensibilidad

La alta sensibilidad

Autor: Karina Zegers de Beijl

En este libro, un libro de autoconocimiento más que nada, puedes leer todo sobre el rasgo de la alta sensibilidad: qué es, cómo se manifiesta, cuáles son sus trampas, y qué puedes hacer para encauzarla mejor en tu día a día. Cuenta además con un test muy amplio de 55 preguntas para asesorar tu grado de sensibilidad.

Sincronicidad

Sincronicidad. El camino interior hacia el liderazgo

Autor: Joseph Jaworski

Josep Jaworksi nos trae una nueva definición del término liderazgo, aplicable a todo tipo de líderes. Afirma, que el liderazgo consiste en liberar todas las posibilidades humanas y en capacitar a los demás para que traspasen todos los límites, sean autoimpuestos o creados por las propias organizaciones.

La vida de Jaworski demuestra que el profundo cambio cultural e institucional que el mundo necesita puede producirse no sólo en cualquier momento y lugar, sino también en cualquier persona, incluso en aquellas que parecen sentirse más a gusto con el actual estado de cosas. Sólo se requiere afrontar la situación y, con ella, los innumerables desafíos que traerá el siglo XXI.

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La terapia Gestalt.

Su práctica en la vida cotidiana

Autor: Georges Pierret

Este libro presenta la Gestalt, fundada por F.Perls, no como un método de «terapia» sino sobre todo como un arte de vivir, de vivir bien, de estar plenamente a gusto y en forma y de permanecer así. Este libro que expone los principios básicos de la Gestalt, de la que fue fundador el doctor F. Perls, es la primera obra realizada por un practicante gestaltista belga Este libro presenta la Gestalt no solo como un método de terapia sino, sobre todo, como un arte de vivir. Este libro es una síntesis de la ciencia psicológica y de vulgarización , de texto y de dibujo, de fisiología y de filosofía, de oriente y de occidente.

Además….

Para estar siempre al día en la gestión de tu carrera profesional, te recomendamos te suscribas a 2 blogs que hablan del tema.

http://www.sixfigurestart.com/blog/. La autora es Caroline Ceniza-Levine, una americana experta en gestión de carrera profesional

http://jobientation.es/blog/. De nuestra querida amiga Belén de Fontcuberta, de lo mejor en el panorama español

Coaching
Efecto Pigmalión
Entrevista perfecta

Busca tu fuerza

Por Victoria Gimeno

En mi actividad de coaching, a menudo  me encuentro coachees que tienen miedo a no ser capaces de desarrollar, crear o hacer algo. Este es el caso de personas que aspiran a tener otro  trabajo, que han asumido nuevas responsabilidades, que están en paro o emprendiendo un nuevo proyecto, personal o profesional. En todos estos casos, se producen  dudas sobre si se es capaz de acometer este cambio.

I can do it (1)Los coaches  sabemos que empoderar a nuestros coachees,  es darles alas para enfrentarse a sus retos, por difíciles que estos sean y volar más allá, atravesando o extendiendo su zona de confort.  Sabemos que quien cree que puede, puede.  Si adaptarse a una nueva posición buscada requiere seguridad en uno mismo, imagínense cuando partimos de situaciones no deseadas, en las que nuestros coachees no tienen ninguna confianza en sí mismos, porque les han despedido,  les ha dejado su pareja o simplemente les han humillado.

Es en estos casos de bajada de autoestima,  es cuando más necesitamos  que nuestros coachees encuentren en su pasado los logros que han conseguido y cómo lo han hecho. Por eso, les preguntamos que nos cuenten un logro que les haga estar orgullosos de sí mismos, no importa que sea personal o profesional, que sea de hace unos meses o veinte años. Todo el mundo sin rebuscar mucho, encuentra sus logros, aquel día en que ganó una medalla, en que le pusieron una buena nota, en que consiguió trabajo, en el que le admitieron para hacer un master, en el que consiguió salir con la chica más guapa, o  superó un momento muy duro.

Después de que nos hablen de un logro, les pedimos que nos hablen de otro, y luego de otro y otro, y llegamos a 5, 6, 10 logros, y lo dejamos ahí, y les pedimos que nos expliquen cómo lo hicieron, y hacemos que descubran sus fortalezas. Fortalezas de negociación, de optimismo, de perseverancia, esfuerzo, etc, etc… y llegamos a un terreno positivo. Son fortalezas que ellos tienen. Así que como las tienen, las pueden emplear nuevamente y acometer estos nuevos retos tan “inalcanzables”. Por eso nuestro trabajo es sacar lo mejor de nuestros coachees, hacer que se sientan capaces de alcanzar sus objetivos. Darles “empowerment”. Destruir sus creencias limitantes. En definitiva, darles alas para ir más allá, para ser mejores de lo que han sido y que  sientan que son capaces, para que no tengan miedo.

Coaching

Coaching para niños. Conversaciones fluidas

3ª Parte

Por Arantza Ríos

Las conversaciones con nuestros hijos son un gran aliado en nuestra labor de ayudarles a crecer como personas.

Es una buena fórmula para obtener información sobre múltiples aspectos, todos ellos importantes para su desarrollo, como por ejemplo: cómo se sienten en el colegio; cómo lo viven; cómo son sus relaciones con sus compañeros, con sus profesores y con sus mejores amigos; cómo se enfrentan ante los retos (los deberes, los exámenes, etc.); qué emociones tienen ante distintas situaciones (una mala o buena nota, una exposición en público de un trabajo, una llamada de atención del profesor, una situación injusta, etc.); qué es lo que más les cuesta hacer y lo que menos, etc.

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Sin embargo, muchas veces nos resulta difícil entablar conversaciones con ellos y en algunos casos puede ser debido al tipo de pregunta que formulamos.

Precisamente, hablando de este tema, el otro día una amiga me comentaba: “cuando llega mi hijo a casa siempre le pregunto: ¿Qué tal el cole? Y me contesta bien, y no le saco de ahí”.

Recientemente leí una publicación de Liz Evans, en la que hablaba de 25 formas de preguntar a tus hijos, ¿cómo te ha ido el día en el cole? De ella he recogido algunas, que me han parecido más poderosas, para compartir con vosotros. Estas son:

1.- ¿Qué es lo mejor que te ha pasado hoy en el colegio? ¿Qué es lo peor que te ha pasado hoy en el colegio?

2.-Si llamara hoy a tu profesora, ¿Qué me diría de ti?

3.-Si una nave de alienígenas llegara a tu clase y se llevara a alguien, ¿a quién querrías que fuera?

4.-Si mañana fueras tú el profesor, ¿Qué harías? Y ¿Qué no harías?

5.- ¿Dónde juegas más en el recreo?

Desde mi  propia experiencia, te ánimo a que pruebes a hacerle a tu hijo este tipo de preguntas y verás cómo la conversación con él comienza a fluir. Además, obtendrás información relevante y llegarás a conocer aspectos de tu hijo que, de otra manera, tardarías mucho más en descubrirlos.

En sentido figurativo yo diría que los niños son como la piña que, hasta que no la abres no sabes realmente como está por dentro.

Además, quedarás prendado tanto por sus respuestas como por su capacidad para encontrar, el sólo, soluciones. Para ello, yo incluyo al final de estas conversaciones la pregunta ¿y tú que puedes hacer? Porque les lleva a la acción y les hace buscar y encontrar, por si solos, soluciones.  Este es un aprendizaje, que si lo practican con vosotros, lo llevarán siempre incorporado en su mochila.

No esperes a que tu hijo te cuente las cosas que le pasan al llegar a casa, da tú el primer paso y comparte con él como ha sido tu día.

Coaching

Tolerancia/intolerancia vs aceptación

Por Victoria Gimeno

Hoy voy a hablar de los intolerantes y de los tolerantes, como comportamientos a evitar.

Muchas veces nos enfadamos con los demás porque creemos que no han actuado como debían,   es decir como hubiéramos hecho nosotros. Esta forma de pensar nos sitúa como poseedores de la verdad, nos legitima solo a nosotros, no a los demás.

El intolerante cree que solo él dice lo que hay que decir,  que solo él actúa como hay que actuar, solo él piensa como hay que pensar. Ese ser intransigente que tantas veces nos encontramos en todas partes, que nos mira mal en el metro porque nos hemos sentado a su lado en vez de enfrente, o que ha sonreído a alguien que le ha insultado… ¡Y todo porque exigimos a los demás que actúen como nosotros lo haríamos!tolerancia IMAGEN

Si pensamos que el intolerante nos juzga, también lo hace el tolerante. Este piensa lo mismo que el intolerante pero te “perdona la vida”, es más indulgente. El tolerante dice que es humano ser  y actuar de una manera,  equivocarse, pero que él lo respeta, pero queridos lectores, al igual que el intolerante tampoco legitima al otro.

El tolerante es el que  saluda a su vecino todos los días, aunque este no le contesta nunca y le indulta, pero le juzga como maleducado y le genera una emoción negativa cuando se cruza con él, pero al  día siguiente le vuelve a saludar.

Tanto el intolerante como el tolerante malgastan su energía en mayor o menor medida, pero les falta la aceptación.  Aceptar es no querer cambiar al otro,  respetar sus procesos mentales, estar a su lado, hacerle crecer, no esperar nada de él.  La aceptación nos abre al aprendizaje, nos hace fluir con los demás, nos descubre que hay pensamiento más allá del nuestro, que hay verdad más allá de la nuestra. La aceptación nos abre al mundo, nos da otra perspectiva, nos hace mejores.

Intolerar es no aceptar, tolerar también.

Aceptar es abrir un mundo de oportunidades.  Tienes la llave, ¿no lo vas a intentar?

 

NOTA IMPORTANTE: Este post habla estrictamente de diferencias de términos que se hacen en el coaching ontológico.  Por supuesto existen comportamientos, situaciones y pensamientos, totalmente intolerables e imposibles de aceptar (el insulto, maltrato, asesinato, menoscabo de la confianza, etc, etc….)

Coaching

Coaching para niños. El arte de preguntar

2ª Parte

Por Arantza Ríos

En el post anterior os comentaba que aplico el coaching, con mis  hijos, de varias formas y que una de ellas era para ayudarles en su desarrollo y como consecuencia para mejorar sus resultados académicos.

Otra forma de aplicarlo es dotándoles de “herramientas” que ellos pueden usar cuando las necesitan. Estas herramientas consisten en preguntas poderosas, que a través de la práctica en casa, han adquirido dentro de sus conversaciones. El objetivo es ayudarles en sus relaciones con los demás y en su comunicación. Las que he les están dando mejores resultados y usan con mayor frecuencia son estas:

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¿En qué te basas? Esta pregunta les ayuda a cuestionar y desmontar los juicios que emiten sobre ellos y sus actuaciones.

Por ejemplo, si un compañero les dice: “no has participado casi nada en el trabajo que hemos hecho” y él contesta: “pues no sé porque dices eso porque yo he participado mucho”, entrarían en una guerra dialéctica que no les conduciría a nada. Sin embargo,  si utiliza la pregunta poderosa ¿en qué te basas? el compañero le tendrá que dar argumentos objetivos del tipo: “porque de las cinco ocasiones que nos hemos reunido sólo has venido una”, para convertir el juicio en un hecho. Si no es capaz de hacerlo, con esta pregunta repetida varias veces o completándola con la pregunta ¿y qué más?, el juicio quedará desmontado.

¿Para qué? en lugar de ¿por qué? y ¿Para qué no? En lugar de ¿por qué no? La pregunta ¿por qué? generalmente le lleva al otro a ponerse a la defensiva y cuando en una conversación uno se pone a la defensiva, normalmente el otro también lo hace y aquí es donde el proceso de comunicación se rompe. Sin embargo, la pregunta ¿para qué? le llevará a explicar cuál es su finalidad con esa acción y a clarificar, pero no a defenderse.

Imaginaros que llega a casa y ve que su hermano le ha cogido su estuche. Y le pregunta: ¿por qué lo coges? La respuesta suele ser: porque lo necesito, porque quiero, etc.

Sin embargo, si la pregunta es: ¿para qué lo coges? La respuesta puede ser: “para hacer mis deberes”. La conversación, en este caso, será más relajada.

¿Y? Esta pregunta es una de las más poderosas y les sirve para seguir profundizando cuando quieren averiguar algo más sobre una situación, un comportamiento, etc. En definitiva, para continuar indagando y obtener más información valiosa.

Por otro lado, les insisto mucho en la importancia de que las preguntas que formulen sean preguntas abiertas.  Como sabéis,  en coaching, este tipo de preguntas además de aportar mucha más información sobre nuestro coachee, hacen que la conversación fluya. Por el contrario, con las preguntas cerradas, nuestros hijos sólo conseguirán un sí o un no por respuesta.

El coaching es un aprendizaje que los más pequeños pueden llevar a la práctica, en las relaciones cotidianas con los demás y que os recomiendo, por mi propia experiencia, que practiquéis con ellos preguntas hasta que, primero las interioricen y después, las formulen de forma espontánea, para tener un día a día más satisfactorio.

Una vez que las tengan interiorizadas disfrutareis escuchando a vuestros hijos cómo hacen preguntas poderosas.

Coaching

Cuando nuestra identidad es igual a nuestro trabajo

Por Victoria Gimeno

El ser humano tiene como una de sus necesidades básicas, la de pertenencia a un grupo, por ello su identidad se compone de diferentes roles que nosotros vamos a resumir en dos, el que ejerce con sus amigos y familiares en privado y el que ejerce en su trabajo, de carácter más público. La suma de ambos roles conforman el grado  de aceptación que cada uno de nosotros cree tener en el grupo.

Por supuesto la identidad nos da sentido a nosotros mismos y nos permite actuar de manera coherente con ella.

Hoy nos vamos a centrar en el rol del trabajo como parte de nuestra identidad. Su importancia es tal que cuando conocemos a alguien y le pedimos que se describa así mismo, probablemente lo primero que nos dice es la empresa en la que trabaja y la posición que tiene en la misma. De hecho cuando su rol de trabajo cambia, también lo hace su identidad.

Suplantacion-identidadEsto significa que cuando nos promocionan en el trabajo, automáticamente cambia nuestra identidad y por lo tanto cambia el grado de aceptación que creemos tener en el grupo. Si por el contrario, poniéndonos en el lado inverso, si nos despiden, también cambiaría esta percepción sobre la aceptación que tenemos de nosotros mismos en el grupo.

De hecho cualquier cambio en el trabajo cambiará nuestra autoestima.

Si nuestra identidad es igual al trabajo, cuando lo que más nos importa es el rol que ejercemos como profesional, cuando nos definimos como un trabajo y un puesto, ¿qué pasa cuando este trabajo se viene abajo, cuando nos quedamos en paro? Automáticamente, nuestra identidad cambia y nuestra autoestima se derrumba,  sería algo así como “somos lo que hacemos, como ya no lo hacemos, ya no somos nada”.

Esta situación en un primer momento nos puede bloquear y no dejarnos ver la realidad, pero tenemos volver a construir nuestro rol, nuestra identidad. Por eso deja que te de unos consejos:

  1. Acepta lo que te ha pasado, que en definitiva has cambiado de rol.
  2. Normaliza esta situación. Habla con tu entorno, te sentirás mejor y avanzarás.
  3. Aprovecha este momento para conocerte mejor a ti mismo, tus fortalezas, tus áreas de mejora.
  4. Piensa en tus logros, en todo lo que has sido capaz de conseguir, todo lo que te hace estar orgulloso de ti mismo.
  5. Busca que quieres hacer. Define tus alternativas y elige una.
  6. Mira que te falta, que tienes que aprender para alcanzar tu objetivo.
  7. Ponte manos a la obra.
Coaching

Coaching para niños. El poder de la alianza

1ª Parte

Por Arantza Ríos

¿Habéis probado a utilizar el coaching con vuestros hijos? Os sorprenderéis de los resultados.

En mi caso, lo aplico de varias formas, una de ellas es para ayudarles en su desarrollo y como consecuencia para mejorar sus resultados académicos. Suelo aprovechar las comidas o cenas, para hablar tranquilamente, de manera informal.

Concretamente, el trimestre pasado uno de mis hijos tuvo unas calificaciones digamos que mejorables. Más allá de estos resultados lo que observé, al hablar con él, fue que le importaban sus notas.

Yo me sentía con dolor y sin saber qué hacer.

Finalmente pensé que su tutora podría ayudarme ya que ella podría aportarme información desde otra perspectiva; pues pasa muchas horas al día con él, y además tiene experiencia con niños, una NECESARIA ALIANZA.

ALIAZNA

Tras hablar con su tutora, ella me dijo que mi hijo podía hacer mucho más, pero que en clase se distraía y hablaba mucho con sus compañeros de al lado. Entonces, esto hacía que se perdiera mucha parte de la explicación en clase, y después, en casa, tuviera que estudiar más por su cuenta y no llegaba.

La tutora me dijo: habría que trabajar su actitud y su comportamiento en clase. Y yo pensé: con “coaching”.

Llegué a casa y cuando estábamos comiendo le pregunté: ¿quieres mejorar tus notas? Y él me contestó, pues claro. Ya tenía el primer paso: “su compromiso”.

A continuación le expliqué que su tutora me había dicho que hablas mucho en clase y que no te centras. Entonces empecé con el siguiente paso: INDAGACIÓN. Para ello, mantuvimos el siguiente diálogo:

  • Y tú, ¿qué opinas? Pues bueno, que algunas veces si hablo.
  • ¿Para qué hablas? Para no aburrirme, me contestó.
  • ¿En qué clases hablas más? En francés y en música.
  • Y ¿en qué clases hablas menos? En inglés.
  • ¿Qué crees que hace que hables más en francés que en inglés? Me siento al final de la clase, con dos amigos míos, el profesor no me ve, me aburro, me rio, etc.

Después le llevé a la ACCIÓN mediante estas preguntas:

  • ¿Qué puedes hacer para hablar menos? Cambiarme de sitio, ponerme más adelante.
  • ¿Qué conseguirías si te pusieras más adelante? Atender más y hablar menos con mis amigos.

Seguimos hablando y le RETE:

Te reto a que te pongas en la primera fila.

Uf tampoco te pases me contestó él.

Y ¿en la segunda? Bueno….

Continué llevándole a la acción: ¿Qué vas a hacer para cambiarte de sitio? Decírselo al profesor

Por último le ayude a VISUALIZAR los resultados que podría conseguir con un cambio de comportamiento, de la siguiente forma:

“Imagínate que estás en la segunda fila, y que ya ha pasado un mes:

¿Cómo te ves en la clase? Me veo atendiendo, callado, escuchando al profesor

¿Qué has conseguido? Seguir las explicaciones del profesor

¿Y qué más? Tener que estudiar menos en casa,

Y tus notas, ¿cómo son ahora? Mejores

¿Y cómo te sientes? muy bien, ¿y qué más? Contento, y yo, ¿cómo estoy? Muy contenta también.

Por último le dije: ¿Cuándo le vas a decir al profesor que te quieres cambiar de sitio? El próximo día que tenga clase con él.

Coaching

Hay salida. La fuerza de la resiliencia

Por Victoria Gimeno

El concepto de resiliencia procede de la física y se refiere a la capacidad que tienen materiales y objetos  elásticos que tras recibir un impacto o una fuerza externa, son capaces de, después de deformarse o encogerse, volver a su posición original.

Este concepto ha sido recogido por la psiquiatría y la psicología, aplicándose a la capacidad que tienen las personas y grupos, de volver a su estado original después de haber  sufrido una adversidad o un trauma físico o emocional. Incluso, ser capaz de salir reforzado de esta situación.

El hecho de vivir conlleva necesariamente desdichas, el psiquiatra Enrique Rojas Marcos,  clasifica estas en comunes o excepcionales. Las primeras son a las que todos estamos expuestos y que como mínimo en la vida las padecemos dos veces, como puede ser la muerte de un ser querido, la pérdida de trabajo, la ruptura de la pareja o  una enfermedad. Por el contrario, las desgracias excepcionales son aquellas más improbables y dependientes del azar como la caída de un rayo, la guerra, un tsunami o un huracán. Ante una misma desgracia, las personas reaccionan de manera diferente, aunque la mayoría de estas es capaz de superarlas.Resiliencia foto

La resiliencia, esta capacidad asombrosa que tienen la mayoría de  personas de superar cualquier golpe de la vida,  se basa en los siguientes factores que además se pueden desarrollar:

  • Los lazos afectivos con los demás, como incentivo a seguir adelante.
  • El conocimiento de nosotros mismos, de nuestras habilidades, recursos y aptitudes que nos permite buscar fórmulas para salir del agujero, definir un objetivo y planificar nuestros pasos.
  • Confianza en nosotros mismos, buscar en nuestro pasado los logros que hemos conseguido, ver que otros han podido salir, y sentirnos seguros de que podemos.
  • Concienciarnos de que la responsabilidad es nuestra, de que nosotros tenemos que ser los que tomemos las riendas, no podemos dejarlo en manos de otro.
  • Definir la realidad, o mejor dicho interpretar la realidad, tomar consciencia de la gravedad o relativizar. Si los judíos hubieran sido conscientes de que su realidad era que si seguían en su ciudad, les esperaban los trenes que les conducirían a las cámaras de gas, muchos hubieran podido escapar de la tragedia. La información es crucial.
  • Ver lo positivo, ver que a pesar de lo trágico que sea lo que nos ha sucedido, también tiene un lado positivo.
  • El sentido del humor, mecanismo necesario contra el miedo, la desesperación y la angustia.
  • Buscar el sentido de la vida. Viktor E Frankl, psiquiatra austriaco que pasó 3 años en los campos de concentración de Auswitch y Dachau, en su libro “El hombre en busca de sentido” identificó que sin este no es posible sobrevivir y que  a un hombre le pueden robar todo, menos una cosa, la última de las libertades del ser humano, la elección de su propia actitud ante cualquier tipo de circunstancias, la elección del propio camino.

Sabemos que  como seres vivos, somos vulnerables y  no estamos exentos de que nos sucedan desgracias, pero también sepamos que podemos, no solo salir indemnes de estas como los materiales elásticos, sino que podemos hacerlo incluso siendo más completos y mejores personas.

Coaching